Banner
Banner
Ciudad Obregón, Sonora
23 de Noviembre de 2017
Opinion
Columnista
Columnista
¿Y la planeación?
Gustavo Zamora | 07 de Agosto de 2017

Entre lo atípico de las lluvias en Hermosillo y Nogales y lo típico del mal estado de las calles en Cajeme habrá que destinar una buena cantidad de recursos a las vialidades en Sonora, pero no todo es dinero y reparación, debiera existir un compromiso para que el dinero se utilice de forma razonada.

Entre conclaves priistas y cabildeos para asegurar chamba después de septiembre de 2018 en Cajeme se percibe una especie de desatención de los problemas importantes, que bueno que en el último mes el promedio de homicidios dolosos fue a la baja pero a la obra pública debiera dársele mayor seriedad.

Por ejemplo, muy mal se vio el Ayuntamiento de Cajeme al anunciar una obra y apostarle al olvido de los vecinos, resulta que el jueves 6 de julio un funcionario de la Secretaría de Desarrollo Urbano anunció que al día siguiente iniciarían los trabajos de pavimentación de las calles Michoacán y Aguascalientes, ante el cierre de la calle que anunció Héctor Rivera Sánchez los vecinos hasta se prepararon pero ya se cumplió el mes y para no variar los trabajos quedaron solo en el anuncio, caso distinto al de la calle Sonora, ahí maquinaria y trabajadores iniciaron la obra el día indicado. No vaya a pensar gentil lector que influye el hecho de que en ese tramo tiene su oficina un diputado local -para nada- de seguro fueron otros factores los que impidieron que el Municipio hiciera ese distingo.

Tras las lluvias y el fugaz asfalto que se aplicó todos voltearon a la Secretaría de Desarrollo Urbano, -Nosotros no fuimos, reclámenle a Sidur- fue el mensaje del Ayuntamiento, pero la titular de la dependencia municipal meses atrás dijo sentirse afortunada por contar con la asesoría de Marcelo Aguilar González en el trabajo previo y asesoría para la rehabilitación de vialidades. Es hora de que el titular del IMIP tome aunque sea una pequeña responsabilidad en el desastre, si en Hermosillo licitan las obras que el Municipio solicita y aquí se toman decisiones basados en el “expertise” de Aguilar González estamos en la calle. Ahí tienen los resultados.

Habitantes de Cajeme se vieron en la necesidad de tocar la puerta del Secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Estado, refirieron los vecinos que el titular y el personal de la dependencia fue muy amable pero el problema nunca fue de modales sino de la calidad de la obra.

El alcalde Faustino Félix Chávez y los integrantes de los 20 mil consejos ciudadanos que presumimos en Cajeme pudieran reflexionar sobre el tema, reparar calles que se sabe tienen problemas de anegación y sin descarga del agua de lluvia nos habla de una mala PLANEACIÓN. La lógica dice también que pavimentar una calle que semanas después será perforada para introducir tubería de gas exhibe una falta visión.

Extraño que le suceda eso a una persona que venden desde el Ayuntamiento como el padre del orden y la planeación, experto en sustentabilidad, movilidad y urbanismo. Algunas voces de distintos colegios aseguran que solo se trata de una persona con capacidad para envolver a los ignorantes en los temas y de esa forma prolongar su beca del Ayuntamiento, parece que tienen razón.

Un IMIP así no ayuda en nada a sentar las condiciones para un desarrollo sostenible, por el contrario, es un lastre para el municipio, los habitantes y hasta para la reputación del Alcalde en turno.

Ojalá la idea haga eco en uno de esos chats empresariales donde se han tomado decisiones más inteligentes que en el mismo cabildo, porque apostar a que la presidenta de la Comisión de Desarrollo Urbano tenga la iniciativa es demasiada exigencia para esa bancada a la que se le paga para no razonar.

El último tercio

Ya va por el tercer año la administración de Faustino Félix Chávez. Recibió un municipio en la ruina financiera y moral y de a poco ha logrado componer el rumbo sobre todo en lo que no se ve desde fuera, las calificadoras financieras indican tras revisiones a los números que se ha administrado el dinero público de forma responsable, más allá de que sea la obligación de todo servidor público, dados los usos y costumbres en nuestro País es algo cuyo mérito no vamos a dejar de ponderar en este espacio.

Y aunque no son pocos los titulares de las dependencias municipales a quienes las medidas aplicadas por Rogelio Robinson Bours Luders no les han caído bien, al final de la administración serán las finanzas la principal fortaleza de este Gobierno. Y no es que se vaya a tener un cierre fantástico en los balances, es solo que los señalamientos hacia la administración Félix Chávez pudieran hacerse en varias direcciones, excepto en el manejo del dinero público.

Ahora que los directores de las dependencias municipales empiezan a enviar información para el Segundo Informe de Gobierno de Faustino Félix Chávez bien pudieran tomarse la molestia y aprovechar los números alegres que se envían para cotejarlos con la realidad, eso pudiera hacerlo por ejemplo el Órgano de Control Interno, ¡¡Oh no!! Nefasta coincidencia, es una de las oficinas con menor credibilidad en años y aunque defiendan en cabildo al decir que “hace bien su trabajo” cada vez más se confirma que su premisa es cubrir las espaldas de los que se fueron y amenazan con regresar.