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Ciudad Obregón, Sonora
22 de Abril de 2018
2017; el más violento de la administración Peña
Reforma
01 de Enero de 2018

CIUDAD DE MÉXICO.- Con casi 10 mil ejecuciones, 2017 cerró como el año más violento de la Administración del Presidente Enrique Peña Nieto.

La cifra es 59 por ciento mayor a la de 2016 y duplica la de 2015, según datos del Ejecutómetro de Grupo Reforma.

Los crímenes violentos tuvieron lugar en 655 de los 2 mil 446 municipios del País en 29 estados y la CDMX. Sólo en Yucatán y Campeche no hubo registros.

Los estados que reportaron un incremento crítico de homicidios fueron Baja California, Baja California Sur, Colima, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí y Veracruz.

Junto a 340 cuerpos fueron hallados mensajes escritos en cartulinas, lonas, cartones, papeles o en los restos de las víctimas. La mayoría contenía amenazas, advertencias o exigencias, o denuncias de colusión entre autoridades.

Los cuerpos fueron hallados en calles, avenidas, carreteras federales y estatales, caminos vecinales, brechas de terracería, barrancos, terrenos baldíos, ríos, canales, lagos, domicilios particulares, plazas públicas, autos, cajuelas, tambos, hieleras, metidos en bolsas de plástico, envueltos en cobijas, colgados de puentes en la vía pública.

Entre los muertos están ocho Presidentes Municipales en funciones: de Tepexco y Huitzilan, en Puebla; Ixhuatlán de Madero, Veracruz; Ixtlahuacán, Colima; Paracho, Michoacán; San Pedro Pochutla, Oaxaca; Bochil, Chiapas, y apenas este jueves 28, de Petatlán, en la Costa Grande de Guerrero.

También fue asesinado el Alcalde electo de Hidalgotitlán, Veracruz.

Otras víctimas de esta violencia fueron 252 policías -municipales, estatales y federales-; 10 elementos de la Sedena, algunos de los cuales no estaban en servicio, y 10 integrantes de la Marina.

Además de los Alcaldes, otras 40 personas involucradas en actividades políticas fueron ejecutadas, entre ellas candidatos, ex Alcaldes, dirigentes partidistas, regidores o activistas de organizaciones no gubernamentales.

En 880 casos, los cuerpos fueron hallados con algún signo de tortura; las manos amarradas, los ojos vendados, con golpes en el cuerpo y en la cara, desollados, sin globos oculares, con alguna o todas la extremidades cercenadas, decapitados o colgados.