Banner
CD. OBREGÓN, SONORA MARTES 21 DE MAYO DE 2019
Tienen los Charros una temporada redonda
Redacción
30 de Enero de 2019

GUADALAJARA, JAL.- (Por Marco Arellano de CANCHA).- Todo comenzó en abril, con una confirmación, y la maquinaria se echó a andar en mayo, con las primeras firmas.

Nueve meses después, el resultado es un título que se festejó ayer en Zapopan ante miles de fanáticos.

El primer paso que dieron los Charros fue el de ratificar a Roberto Vizcarra como su mánager y después comenzaron con las rúbricas de los extranjeros.

En aquél anuncio de primeros refuerzos aparecieron Tyler Alexander, Sergio Romo, Brandon Cunniff, Yadir Drake, Daniel Carbonell y Anthony Alford. De ellos, sólo Romo, Drake y Carbonell llegaron a vestir la casaca albiazul.

Posteriormente llegó el cubano Dariel Álvarez, hoy MVP de la Serie Final, y quien aportó tanto a la ofensiva como defensa.

La base de jugadores mexicanos, catalogada como una de las mejores en la pelota invernal, tendría una continuidad luego de que el equipo llegara a las Semifinales en la temporada 2017-2018.

Manny Rodríguez, Agustín Murillo, Amadeo Zazueta y Gabriel Gutiérrez, quienes son considerados el mejor cuadro de la Liga, junto con Octavo Acosta, Manuel Flores, Will Oliver, en el pitcheo, y Alberto Carreón y Carlos Figueroa se mantuvieron en el equipo.

A ese plantilla llegaron los abridores Elián Leyva, ganador de la Triple Corona de pitcheo; Orlando Lara, quien lanzó sin hit ni carrera, y Marco Tovar, ese segundo brazo zurdo necesario en toda rotación inicialista.

Conforme avanzó la temporada, los extranjeros que no dieron resultados se fueron, como Vince Molesky, Aaron Kurcz, Darian Sandford, Yadir Drake y Daniel Carbonell.

Los relevistas Michael Broadway, Jared Lakind y Grant Sides y los bateadores Daric Barton, Kevin Medrano, Daniel Robertson cumplieron, a secas, pero no lograron terminar la temporada.

Con el agua en las narices, por terminar la primera vuelta en séptimo lugar, los Charros fueron apuntalando su plantilla con elementos como Sergio Romo, Chad Gaudin, el experimentado José Oyervidez, José Amador, Henry Urrutia y para los Playoffs llegaron Alonzo Harris, Rafael Martín y Manny Barreda, para terminar de apretar las tuercas.

Hay quienes dicen que si quieres afición en tu estadio, deber armar rosters competitivos y los Charros siendo un equipo que llegó a la postemporada en cuatro de sus cinco campañas, lo hizo.

El equipo jalisciense tuvo una asistencia promedio de 9 mil 700 aficionados en la temporada regular, la cual se disparó a casi 15 mil en los Playoffs.

Con la ampliación que le hicieron al Estadio Panamericano para la Serie del Caribe, en dos noches llegaron al cupo limite de los 16 mil 500 espectadores según la cifra oficial del club.

Además, en toda la Liga del Pacífico no hay equipo que en cada temporada reconozca a sus peloteros con algún souvenir, y en Jalisco se entregaron tres boobleheads a jugadores emblemáticos del equipo.

Manny Rodríguez, Sergio Romo y Octavio Acosta fueron inmortalizados con su muñeco, siendo esto toda una experiencia para los aficionados que llegaban temprano, hacían fila y esperan al pelotero en el terreno para que se los firmara.

Esos mismos aficionados que festejaron con toda la garra un título que, podría decirse, tardó muy poco en llegar.