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Ciudad Obregón, Sonora
22 de Julio de 2018
Opinion
Columnista
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Monumento a la corrupción
Gustavo Zamora | 19 de Diciembre de 2017

Una cosa es que tenga buena isoptica y butacas nuevas y otra que sea un inmueble del cual debamos sentirnos orgullosos; el estadio de beisbol construido al norte de la ciudad es una baratija que salió muy cara, su calidad es tan pobre y la corrupción que cobijó a todos los participantes fue tal que a pesar de saber que el inmueble no vale su costo, no pueden salpicarse de porquería entre ellos, se la tienen que tragar. Así es la corrupción a esos niveles.

Ahora resulta que tenemos los cajemenses una deuda con la empresa del promotor villajuarense y aunque pongan testaferros para dar la cara, en comunidad todos sabemos que es el dueño de la plaza priista el que movió los hilos para que se construyera el estadio, ese que albergaría grandes eventos de beisbol pero que hasta hoy solo ha sido famoso por tropiezos en lo deportivo y uno que otro abucheo a quienes han tratado de lucirse.

El mismo inmueble en el que las personas con discapacidad motriz deben ser cargadas en brazos para acceder a las amenidades del segundo nivel, ese que se gotea en las áreas de oficinas y que tiene resumideros con descargas de agua solo de utilería pues no llevan a ningún lado, el que, conscientes los propietarios que en este caso el tamaño sí importa, optaron por instalar una pantalla pequeña y de formato anticuado, quizá fue para lo que alcanzó después de tanta tarascada a las partidas asignadas.

No es cierto que la solicitud para conveniar la deuda que el Ayuntamiento tiene con Nainari 2000 sea asunto de transparencia, es igualmente falso que sea del dominio público la deuda millonaria que se tiene con estos personajes, al contrario, porque siempre han tratado de mantenerlo en lo oscuro es que sorprende la manera como toman por asalto el mediano razonamiento de los ediles con sus puntos de último momento en el orden del día. Esto será equiparable al asalto en despoblado que era tan penado anteriormente. 

¿Dónde están los argumentos que utilizaba el ex alcalde Rogelio Díaz Brown cuando aseguraba que el Municipio no erogaría recursos pues eran partidas provenientes de la Conade? ¿Dónde ha estado la multicitada transparencia en este caso? 

“Descripción de los Costos del Proyecto: La inversión total estimada es de $487,000,000.00 pesos, recurso que será en su totalidad ejercido en el año 2014, donde $200,000,000 será con cargo al Fondo de Programas Regionales 2014 y los $287,000,000 restantes a otros fondos federales”

“Conclusiones: Los resultados de la evaluación económica indican que el proyecto es económicamente rentable, lo cual se puede apreciar en los indicadores económicos, donde el VPN $53,368,518.47, el TIR igual a 11.4%, y el TRI igual a 34.2%, donde el VPN nos representa cuánto vale la inversión al día de hoy, donde al ser un valor superior a cero, es la ganancia del proyecto, el TIR entre mayor sea este valor a la TSD, representa que el proyecto si está retornando la inversión, y es viable su ejecución; y el TRI representa que este proyecto es factible su ejecución en el primer año, ya que el valor es mayor a la TSD.

Así mismo, en la medida que se lleve este nuevo proyecto, el estadio actual Oroz Gaytán, dejará de funcionar, y será demolido, ya que pasarán a realizar una serie de oficinas administrativas y de servicios públicos, ya que es una zona céntrica y con suficiente espacio para la nueva infraestructura que se concebirá en este terreno”.

El estadio bien pudiera considerarse como el robo no del siglo, sino de los casi 90 años de vida que tiene el municipio. He leído todos los documentos que se supone soportaron el proyecto cuando lo “defendían” en la Cámara de Diputados, las declaraciones de Rogelio Díaz Brown, de Faustino Félix Chávez y no encuentro donde se había mencionado con anterioridad la deuda con la que nos sorprendió ayer el Gobierno Municipal.

Los ejecutivos de AT&T que en septiembre pasado estuvieron a punto de firmar el contrato para que el estadio llevara su nombre pueden respirar tranquilos, su marca no estará ligada a un inmueble tan de tercer mundo, que solo se ve bonito de lejos.