Banner
Banner
Ciudad Obregón, Sonora
15 de Julio de 2018
Opinion
Columnista
Columnista
Mayo de campañas
Gustavo Zamora | 01 de Mayo de 2018

Somos bien afortunados, cada tres años la gracia desciende e ilumina a un grupo de hombres que los mortales conocemos como “los candidatos”, ahora ellos tienen la solución a todo, saben cómo dignificar el nivel de vida, regresarnos la seguridad y con sus gestiones hacer a Cajeme great again.

En los equipos de campaña de los aspirantes a la presidencia municipal alistan ya sus estrategias, todos se dicen conocedores de las necesidades de los cajemenses y no faltan los que apuestan a victimizarse por estar en medio de los representantes de los grupos económicamente poderosos. Hubiera sido muy positivo para la elección la incorporación de mujeres en la búsqueda del voto por la alcaldía, pero sus partidos históricamente han tenido otra visión.

Emeterio, Gustavo, Miguel, Rafael, Rodrigo o Sergio… de ellos saldrá el próximo alcalde, a veces no dimensionamos las facultades de un presidente municipal y le conferimos poderes que no tiene en temas que no están en la esfera de su competencia, como el combate al crimen organizado por ejemplo, donde sí debemos ser muy exigentes es que cumplan con las labores de un superintendente.

Ahhh, pero cuando en lo más elemental no existe voluntad de hacer las cosas como nos molesta. Le pongo un ejemplo sencillo de algo que pareciera ser una pequeñez, pero habla mucho de la voluntad de nuestros servidores públicos.

Al inicio de la administración, cuando todos proponen y todos suman, la fracción de Movimiento Ciudadano planteó lo que llamaron el gobierno abierto que entre otras cosas proponía la transmisión en vivo de las sesiones de cabildo, y aunque la mayoría de las veces son públicas sería mejor llevarlas a los cajemenses a la comodidad de sus casas. Pues no hubo la voluntad de hacerlo realidad, un ejercicio de apertura y transparencia tan sencillo se truncó.

Y a propósito del partido naranja en días recientes se han hecho bolas solos, en su afán por cuestionar a los otros partidos políticos y sus representantes no han salido bien librados.

Causó extrañeza la forma como la candidata del PAN y Movimiento Ciudadano por la diputación federal de Distrito 6 descargó su enfado contra la imagen de su contraparte de la coalición PRI-Verde – Nueva Alianza. Hizo una serie de cuestionamientos relacionados al estado en que las autoridades municipales tienen al municipio en materia de infraestructura y seguridad, poco o nada de lo que mencionó tiene que ver con Anabel Acosta por lo que el equipo hizo lo que se tiene que hacer en estos casos, dejar que pelee con su sombra. 

Poco después en las redes sociales la representante del “movimiento naranja” se leyó una frase que poco construye en esta etapa electoral… “Declararle la guerra al PRI no es cosa menor”. Desde el 31 de marzo que inició su campaña Acosta Islas ha hablado de propuestas, de gestionar, de tratar de hacer que las cosas sucedan en caso de llegar al Congreso, frases que involucren la palabra guerra al lado de fotos con el ceño fruncido no suma.

Las promesas está bien hacerlas en campaña para luego cumplirlas, pero ya que se asume el cargo se corre el riesgo que se adquieran compromisos que de no concretarse quedan como pendientes. Algo así le pasó a Faustino Félix al día siguiente de asumir la presidencia municipal. Aseguró que reduciría la plantilla laboral del Municipio y el Oomapasc buscando ante todo la eficiencia.

En el caso de la paramunicipal no solo no se redujo el número de trabajadores, sino que este aumentó, me quedan dudas si las contrataciones van ligadas a la eficiencia, a vuelo de pájaro no lo creo pues las contrataciones son de personas vinculadas a proyectos partidistas, de intereses muy particulares, a parientes de servidores públicos de otras dependencias y asistentes personales de toda la vida.

En el caso del Municipio debo aceptar que recibí una explicación por parte del Alcalde que si bien matemáticamente no cuadra -porque no se llegó al número de plazas que se planteó recortar- es justo reconocer que se dará prioridad a empleados que por varias administraciones han permanecido casi en el olvido, a los trabajadores eventuales y emergentes que subsisten sin acceder a las prestaciones de ley para beneficio de sus familias y que han dedicado buena parte de su vida laboral a servir al Ayuntamiento. De hacerlo el Alcalde habrá dado un paso importante para hacer justicia a estos trabajadores y sus familias.